| |
Escritor norteamericano William Slater
Brown, que ha fallecido a los 100 años, fue siempre Bill para sus
viejos amigos, el poeta y pintor E.E. Cummings y el poeta Hart Crane.
William Slater Brown aparece como B en The Enormous Room, texto
ya clásico donde Cummings recrea el tiempo que pasó con Brown en
una prisión militar francesa.
William Slater Brown también sirvió de inspiración a John Dos Passos
para la creación de Jimmy Herf, el periodista de la novela Manhattan
Transfer. No obstante, nunca dejó de ser William Slater Brown
para los lectores de su obra, más de una decena de novelas, libros
de ensayo y de historias para niños, publicada a lo largo de una
carrera literaria que comenzó en los años 20.
Asistió a la Universidad de Tuffts y a la Universidad de Columbia,
donde hizo estudios de literatura inglesa y francesa. Durante la
I Guerra Mundial Brown y Cummings fueron enviados a una zona tranquila
del frente ocupada por el Ejército Francés, cerca de la localidad
de St. Quentin, donde permanecieron tres meses en reposo. Pero ambos
hombres se sentían más cómodos con los soldados franceses que con
los norteamericanos mojigatos del interior de su país.
Las cartas que escribían a sus familiares, llenas de sentimientos
pacifistas y en las que hacían referencias a la baja moral de las
tropas francesas tras el fracaso de la ofensiva de Nivelle, llamaron
la atención de los censores franceses. El comandante norteamericano
redactó un informe irrecusable contra Brown y Cummings, quienes
fueron encarcelados.
Las cartas que enviaban a sus respectivas familias ponían de manifiesto
un buen estado de ánimo, aunque las condiciones en la cárcel eran
muy duras, hasta el punto que Brown enfermó de escorbuto. Las gestiones
que realizaron los padres de los detenidos desde Massachussetts
dieron como resultado la pronta excarcelación de Cummings; Brown
fue puesto en libertad en abril de 1918.
Ambos escritores pasaron juntos el verano de 1920 en New Hampshire,
meses en los que Cummings redactó The Enormous Room. Eran los tiempos
de la Generación Perdida. Brown colaboró con la revista Secession
de Gorham Manson, e ingresó en la plantilla de la revista dadaísta
Broom, de Matthew Josephson.
En 1922 Brown conoció al poeta Hart Crane. Nunca hubo ninguna atracción
erótica entre ambos hombres. La relación, escribió más tarde Crane,
no era «en absoluto sensual», sin embargo se hicieron amigos íntimos.
Hart Crane, que era homosexual, descubrió en William S. Brown un
gran bebedor y un amante de la fiesta, cuyo enorme entusiasmo era
comparable al suyo.
Brown apoyaba económicamente a Crane, y solía llevarlo a la revista
del Lower East Side. Si a Crane lo encarcelaban por embriaguez,
Brown acudía a pagar la fianza, y cuando en 1923 Brown se instaló
en un pequeño apartamento en Minetta Lane, Crane alquiló una habitación
en el mismo vecindario. Eran inseparables. A pesar de sus caóticas
borracheras y aventuras sexuales, Crane adquirió suficiente disciplina
interior para escribir su obra, considerada por Brown y sus amigos
la más importante de la década en EEUU. Crane criticaba de William
S. Brown precisamente las cualidades que lo convertían en una persona
tan encantadora. Brown era «afablemente perezoso», y Crane pensaba
que nunca obtendría un amplio reconocimiento.
En 1925 Brown y su esposa compraron una vieja y descuidada granja
de Pawling, localidad del estado de Nueva York. Un Ford de 35 dólares
y un lagar eran garantía de la felicidad. A mediados de los años
20 Brown comenzó a escribir artículos para revistas de literatura
y traducir textos del francés de Henry Beraud, Henri de Regnier
y André Salmon para la editorial Maculay. No obstante, ya había
comenzado un proceso de distanciamiento que lo llevaría a iniciar
otro tipo de carrera literaria.
En 1929 se produjo la caída de Wall Street. Brown consiguió un empleo,
por mediación de Malcolm Cowley, en el New Republic, de donde se
marchó tras hacerse con cierta cantidad de dinero. Más tarde, en
los años 30, y con problemas económicos, colaboró con la revista
radical New Masses, y escribió historias policiales.
La publicación en 1942 de The Burning Wheel marcó la nueva
dirección que iba a tomar su vida. Es una novela basada directamente
en su experiencia de vivir de una granja, y podría ser el tipo de
libro que habría producido Erskine Cladwell de haberse propuesto
reescribir El Gran Gatsby, aun cuando el narrador, a diferencia
del lúgubre Nick Carraway de la novela, tuviese un final feliz.
Para finales de los años 40 la vida de Brown ya había dado un gran
giro. The Burning Wheel no le supuso la fama literaria, de
modo que William Slater Brown comenzó a escribir de otros temas.
Al igual que Cummings y Dos Passos, se había hecho republicano;
descubrió la religión y escribió en 1955 libros breves como John
the Baptist, Prophet of Christ, para la serie religiosa Heroes of
God, dirigida a un público joven.
En 1956 publicó Ethan Allen and the Green Mountain Boys,
para lectores aún más jóvenes. En los años 60 Brown escribió dos
libros de ensayo, World of the Wind y World of the Desert. Su último
libro, de principios de los años 70, fue un estudio sobre el espiritualismo,
The Heyday of Spiritualism.
Los biógrafos de sus famosos amigos de los años 20 siempre encontraron
en William Slater Brown una generosa e inestimable fuente de información.
Era, después de todo, uno de los últimos miembros de la generación
que colocó la literatura norteamericana a la altura del siglo XX.
Ha dejado una hermana, una hija y cinco nietos.
William Slater Brown, escritor estadounidense falleció el 22 de
junio de 1997 a los 101 años.
|
Artículo de ERIC HOMBERGEREl
El Mundo, OPINION.
Viernes, 4 de julio de 1997
Fotografía:
William Slater Brown en 1917
|