| |
Manuel Puig
nació en General Villegas, Provincia de Buenos Aires el 28 de diciembre
de 1932, y falleció en 1990. Debido a que en su pueblo natal no
había colegio secundario, en 1946 sus padres lo trasladaron a la
ciudad de Buenos Aires donde cursó sus estudios de bachiller en
el Colegio Wards de Ramos Mejía. Comenzó por entonces su temprana
fascinación por el cine, asistiendo regularmente a las "matinées"
de cine de los domingos.
En 1950 se inscribió en la Facultad de Arquitectura y en 1951 cambió
por Filosofía y Letras. En 1956 viajó a Roma, donde una beca le
permitió seguir cursos de dirección en el Centro Sperimentale di
Cinematografia. Pasó luego por Londres y Estocolmo, donde enseñó
español e italiano, trabajó como lavacopas, y donde escribió sus
primeros guiones para películas. Fue en estas ciudades donde escribió
sus primeros libretos para cine.
En 1960 volvió a Buenos Aires y colaboró como asistente en tres
películas. Entre 1961 y 1962 trabajó como asistente de dirección
de cine en Buenos Aires y Roma, donde empezó
a sospechar que su deseo de ser director o guionista iba camino
del fracaso. De todas formas empezó a escribir un guión sobre su
infancia en Villegas: fue el primer esbozo de La traición...
Más tarde se mudó a Nueva York, donde inició su primer novela, La
traición de Rita Hayworth, que concluyó en 1965. Esta novela,
ambientada en un pueblo cuyo nombre en la ficción es Coronel Vallejos,
claramente inspirado en su General Villegas natal, adelanta las
características fundamentales de la obra de Puig: la experimentación
narrativa (a partir de la utilización de técnicas como el montaje,
el desplazamiento, la asociación de ideas) y la utilización de formatos
y estereotipos provenientes de géneros considerados "menores" (el
folletín, el radioteatro sentimental, la telenovela). La narrativa
de Puig es considerada como una de las primeras manifestaciones
literarias del arte pop.
"La historia de la novela transcurre en Argentina -1933-1948-
y atañe a un chico de un pequeño pueblo de las pampas, donde el
único contacto real con el mundo es la ficción de las películas.
El chico recién empieza a vivir cuando las luces de la sala se apagan
y los nombres de las estrellas aparecen en la pantalla. Y esas estrellas
pasan a formar parte de sus conflictos." Así le resume Puig la trama
de su libro a Rita Hayworth en la carta en la que le pide la autorización
para usar su nombre en el título. Ese chico, Toto, que es un antihéroe
fanático del cine y compinche inseparable de su madre, se parece
mucho al autor. Puig nunca vaciló en reconocer que el material autobiográfico
abunda en su primera novela. En la entrevista que concedió a la
revista gay francesa Masque, al hablar de cómo ese chico sensible
se transforma ante los ojos del lector en una "loca" (en un homosexual
afeminado), Puig declaró, parafraseando a Flaubert, "Toto cest moi"
(Toto soy yo).
El personaje de Mita en La traición está hecho a su imagen
y semejanza de la madre de puig. Desde que el escritor era muy pequeño
hubo una gran alianza entre madre e hijo. Los padres de Puig pertenecían
a la clase media. La madre, María Elena Delle Donne (conocida por
sus amigos como Male), era de La Plata y había estudiado, lo que
la distinguió en su época como una mujer atípica.
La primera novela de Puig estuvo terminada en febrero de 1965, pero
llegó al público recién en 1968. La odisea que vivió el libro hasta
su publicación ya forma parte de la historia chismosa de la literatura
hispanoamericana. Puig, que no tenía contactos en el mundo literario,
le mostró el manuscrito a un amigo, el director de fotografía Néstor
Almendros, quien, fascinado por la historia, se la da a leer a Juan
Goytisolo, que ya era un escritor reconocido. Gracias a Goytisolo,
La traición es leída en la editorial Seix Barral. En
diciembre de ese mismo año la novela fue finalista de Premio Biblioteca
Breve de la Editorial Seix Barral, y más tarde, en 1969, fue proclamada
como la mejor novela del período 1968-1969 por el periódico "Le
Monde".
En 1967 regresó una vez más a Buenos Aires para comenzar a enfrentar
sus problemas con la censura. Su siguiente obra Boquitas pintadas,
se convierte inmediatamente en "best-seller". Fue publicada en 1969
y llevada al cine en 1970 por Leopoldo Torre Nilsson. Esta novela
se presenta como un "folletín en dieciséis entregas" y popularizó
a Puig como escritor de éxito y reconocimiento.
En 1973 publica su tercera novela: The Buenos Aires Affair,
que sería prohibida por el gobierno. Además de la prohibición oficial,
Puig era amenzado constantemente; después de repetidas amenazas
telefónicas, abandonó la Argentina para establecerse en México,
donde terminó El beso de la mujer araña en 1976. El beso...
cuenta la historia de dos prisioneros que comparten una celda en
la Argentina de la dictadura. Uno de ellos es un militante de una
organización revolucionaria y el otro un homosexual afeminado acusado
de corrupción de menores que traban una relación compleja al ritmo
de las películas narradas por este último.
Puig mandó el manuscrito directamente a sus dos editores europeos
más importantes: Gallimard, de Francia, y Feltrinelli, de Italia.
Ambos rechazaron la novela: le dijeron que la obra estaba tan mal
escrita que si la publicaban se iba a desprestigiar. Por suerte,
Pere Gimferrer recomendó el libro a Seix Barral y esta vez la casa
española aceptó editarlo.
En 1979 publicó Pubis
angelical, que fue llevada al cine por Raúl de la Torre.
En 1981 se instala en Rio de Janeiro, Brasil. En 1985 hizo la adaptación
para cine de El beso de la mujer araña, filmada por el argentino
Héctor Babenco. Esta novela también se convirtió en una comedia
musical de gran éxito en Broadway, en una ópera con música del alemán
Hans Werner Henze y en una obra de teatro escrita por el propio
Puig.
En 1981 publicó la novela Maldición eterna a quien lea estas
páginas. En 1982 terminó la que probablemente haya sido su obra
más compleja: Sangre de amor correspondido, cuyo original
escribió en portugués. En 1988 apareció su última
novela, Cae la noche tropical. Después de la publicación
del libro, volvió a prepararse para una mudanza, tarea nada sencilla
para alguien que atesoraba en su casa miles de películas, una enorme
cantidad de discos y algunos cientos de libros. Además, cambiaba
Brasil por México. Sentía que Río había perdido la libertad
sensual y la calidad de vida que lo habían seducido cuando decidió
irse a vivir allí.
Se estableció en Cuernavaca con su madre. Los amigos que
vivían en el Distrito Federal lo visitaban a menudo. Comenzó su
novena obra, que se supone inconclusa. A diferencia de sus libros
publicados, a los que Puig les ponía título definitivo una vez terminados,
esta novela contó con título desde que escribió la primera página:
Humedad relativa 95%.
De sus amigos mexicanos destacaban dos: Javier Labrada y Agustín
García Gil, aquienes Puig consideraba sus hijos espirituales (o
mejor, "las hijas de Rita Hayworth", como solía decirle a todo el
mundo). Los había apodado respectivamente Rebecca y Jasmine (como
las hijas de la protagonista de Gilda).
Puig estuvo enfermo y sus amigos le recomendaron que fuera a operarse
de sus problemas vesiculares a los Estados Unidos o a la ciudad
de México, pero Puig prefirió el hospital cerca de su casa en Cuernavaca.
De la operación ya salió mal y murió a los pocos días, casi sin
haber recuperado la conciencia. Falleció a la edad de 58 años el
día 22 de julio de 1990.
El final tuvo detalles que parecen sacados de sus ficciones. El
costado humorístico apareció donde menos se lo esperaba.
En la necrológica de The New York Times, que destaca el papel
innovador de su obra, también se dice que "lo sobreviven
sus hijos Javier y Agustín". El chiste que Puig jugaba
entre amigos se había transformado en una involuntaria humorada
pública.
La obra de
Manuel Puig continua vigente en Argentina; el autor de El beso
de la mujer araña sigue interesando en los ámbitos universitarios
y sus libros más significativos se encuentran en las librerías.
Como dato curioso, en uno de los barrios más tradicionales de Buenos
Aires, el de Montserrat, hay un hotel restaurante en honor del escritor
que responde al nombre de Boquitas pintadas y que está decorado
con pinturas y grabados muy en la onda de Puig.
La hispanista Suzanne Jill Levine publicó en 2002 Manuel
Puig y la mujer araña : su vida y ficciones, una minuciosa
obra, que le ha llevado muchos años de trabajo, en la que analiza
la personalidad, las preocupaciones vitales y las andanzas del escritor,
incidiendo en la educación sentimental y cultural del artista en
ciernes y demostrando el interés del mundo anglosajón por su figura.
Recientemente apareció un extenso estudio del catedrático de la
Universidad de Buenos Aires Jorge Panesi sobre la obra de Puig y
posteriormente la especialista Graciela Speranza publicó un análisis
sobre su sensibilidad renovadora.
|
Enlace con artículos sobre
Manuel Puig
 |
|
El beso de la mujer araña es una metáfora de
lo que pienso de la homosexualidad...
Manuel Puig
|
|