|
In excelsis
Tú,
tú
Tu
sombra es un rayo de sol sobre la vajilla de plata
Tus
huellas el lugar donde se siembran las lilas
Tus
manos en movimiento un repiqueteo de campanas
A
través del viento
El
movimiento de tus manos es la larga y dorada ruta de la luz
amaneciendo
Es
el salto del pájaro en los senderos del jardín
Como
el perfume del junquillo, tu llegas antes que ninguno en la
mañana
Los
potros no son más rápidos que tus pensamientos
Tus
palabras son abejas alrededor de un peral
Tus
caprichos son como avispas zumbando en derredor
De
las rojas manzanas.
Bebo
tus labios
Me
como la blancura de tus manos y de tus pies
Mi
boca está abierta
Como
un cántaro vacío y abierto
Tal
como el agua transparente eres tu, llenando la copa de mi
boca
Como
un arroyuelo atestado de lilas
Tú
eres fresca como las nubes
Tú
estás ahí lejos y dulce como las inalcanzables nubes
Me
atrevo a alcanzarte
Me
atrevo a tocar el canto de tu resplandor
Yo
salto mas allá del viento
Y
lloro y grito
Porque
mi garganta es como una aguzada espada
Afilada
en una piedra de marfil
Mi
garganta canta la alegría de mis ojos
La
impetuosa alegría de mi amor
¿Cómo
es que cayó el arco iris sobre mi corazón?
¿Como
es que se han engañado los mares para que se tiendan sobre
mis dedos
¿Y
atrapado al cielo para cobijar mi cabeza?
¿Cómo
es que has llegado para vivir en mi
Cercándome
por los cuatro círculos de tu mística levedad?
Entonces
yo digo "Gloria, Gloria" y me inclino hacia ti como si fueras
sagrada?
¿Y
si aquel amanecer es esta mañana y un día posterior?
Pienso
acaso que tu aire es de condescendencia
La
tierra una cortesía
El
cielo una dicha merecedora de gracia
Entonces
tu, aire, tierra, cielo
Yo
no te agradezco
Te
tomo
Y
vivo
Y
todas esas cosas que digo en consecuencia
Son
rubíes ensamblados en un camino de piedra.
|