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Entrevista
de Daniela Francis a Michael Cunningham |
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Miércoles,
28 de febrero de 2001
Nuestro encuentro es repentino, al verlo así, tan de repente, me sorprende
ver que el ganador del premio Pulitzer de 1999 sea un tipo de una
sencillez de esas que están llenas de humildad. A leguas se le ve,
se le nota, esa atracción que siente por todo lo inherente a los seres
humanos, a los sentimientos, a las múltiples formas de vida existentes
en esta tierra tan cubierta de diversidades.
Lo "pillamos" en Madrid de paso, con una complicadísima agenda, llena
de citas para entrevistas y encuentros con múltiples diarios, de pronto
casi sin saber cómo estamos allí, frente a frente, Cunningham y yo,
me esboza una cariñosa sonrisa con el solo hecho de decirle que soy
venezolana, ¡Venezuela claro!- exclama- sí, me han dicho que es un
lindo país, agrega, como queriendo sentirse cómodo frente a una desconocida
que está a punto de interrogarlo sobre muchos aspectos de su obra,
de su vida.Como los minutos empiezan a correr nos vemos obligados
a hablar de lo que nos ocupa, una entrevista a propósito de su nueva
novela titulada Las horas (Farrar,Straus and Giroux) y (Ediciones
B), con la cual se hizo merecedor de un galardón tan conocido y codiciado
como el Pulitzer, así que poco a poco y lentamente, nos vemos inmersos
en su psiquis, por la cual "paseamos" prestando atención hasta a los
más escondidos recovecos .
En su nueva pieza Las horas, observamos una gran influencia de la
obra de Virginia Woolf. ¿Es ella su escritora modelo, su artista favorita?:
Virginia Woolf es una gran escritora, mi escritora favorita. Yo la
leí por primera vez cuando tenía quince años, estaba en el colegio,
en California del Sur, no era un colegio bueno, ni era yo un buen
estudiante, y para aquel entonces quería ser cantante de rock and
roll, en realidad, no me importaban mucho los libros.
De pronto, en una ocasión, mientras me fumaba un cigarro, me encontré
al lado de la chica más bella de la escuela, cada colegio tiene una
chica así. Ella era una senior y tenía quizá unos diecisiete años,
era alta, con un pelo largo liso, todos los muchachos estábamos enamorados
de ella, y en ese momento me encontraba justo a su lado, así que quería
decir algo que la impresionara, y comencé a hablarle de la poética
de Bob Dylan, y ella me contestó : "Oh claro, Bob Dylan es interesante,
pero ¿has oído sobre T.S. Eliot o Virginia Woolf.?". La chica resultó
ser muy inteligente, así que para impresionarla, fui a la biblioteca
del colegio a buscar algo sobre alguno de los dos autores, no tenían
nada de T.S. Elliot, y tenían solo un libro de Virginia Woolf, se
trataba de Mrs. Dalloway, lo compré y traté de leerlo, de
alguna forma no le presté mayor atención, yo tenía sólo quince años
y era demasiado complicado para mí, pero por otro lado, sentí algo
muy especial por el lenguaje, por esa especie de música de los sentidos,
yo no sabía que la gente podía hacer eso con el lenguaje, que la gente
podía producir algo así, y cambió todo para mí, dentro de mi cabeza.
Mrs. Dalloway fue mi primer gran libro, creo que la mayoría de
la gente ha tenido un primer gran libro que recuerda; así como se
hace con el primer beso, pienso que todos tenemos en la vida ese primer
libro con el que "conectamos", y el mío definitivamente fue Mrs.
Dalloway de Virginia Woolf. Mi libro Las horas, es una
especie de variación de la obra de Virginia Woolf, algo así como lo
que pasa en el jazz, es decir, a veces en este tipo de música, se
toma una gran pieza musical como base, y sobre esta se realiza, se
crea una nueva pieza. En Las horas, me baso en una gran obra
para hacer otro tipo de pieza, de arte.
"Las horas" la protagonizan mujeres de psicologías claramente
diferenciadas.
En la obra hay tres personajes principales, todas son mujeres.
Mrs. Dalloway, la obra de Virginia Woolf, trata sobre un día en
la vida de una mujer relativamente común, que vive durante los años
veinte en Londres, eso fue parte del genio de Woolf, una de sus grandes
innovaciones. Una gran novela puede tratar sobre guerras, disertaciones
sobre Dios, paz, etc., y también puede ser escrita en base a un día
ordinario en la vida de una persona, eso no suena muy revolucionario
ahora, pero Virginia Woolf lo hizo hace muchos años atrás [y para
aquel entonces sí era bastante revolucionario]. En Las horas,
yo narro tres días diferentes en la vida de tres mujeres que viven
en lugares y tiempos diferentes y que tienen también edades distintas.
Ahondemos sobre el tema de las mujeres y sus días...
Uno de los casos es un día en la vida de Mrs. Dalloway, el
personaje de Virginia Woolf, pero en Nueva York, en el presente, y
esta mujer en el libro es libre de hacer lo que quiere, así que es
libre para ser lesbiana y vivir con su amante, es libre para tener
un trabajo, para cuestionar el orden social y también lo es para tener
un amor platónico hacia un hombre. Es el personaje de Mrs Dalloway
de Virginia Woolf, el cual hace cosas que en "su época" no pudo
hacer.La segunda mujer es una ama de casa en Los Ángeles, está casada,
tiene un hijo pequeño y otro "en camino", tiene 30 años, y es muy
infeliz, muy inteligente e inquieta como para ser solo ama de casa,
ella trata de ser una buena madre y esposa, pero esa no es la vida
acorde a una personalidad como la de ella. Esta mujer es una gran
lectora, y un día comienza a leer Mrs. Dalloway, de Virginia
Woolf, pero se le dificulta mucho concentrarse en ésta, pues debe
encargarse de su esposo, de sus hijos, y es así como un buen día decide
alquilar un cuarto de hotel por un par de horas, para así estar sola
y leer, algo así como si estuviera con una especie de amante. En cuanto
a la última mujer, "su día" transcurre en 1923, en Inglaterra, lugar
en el que Virginia Woolf se imaginó por primera vez el personaje de
Mrs. Dalloway, es escritora. Entonces, esta escritora es Virginia
Woolf, que está escribiendo el libro, el primer personaje que cité,
es el personaje de Mrs. Dalloway pero transportado en el tiempo,
y el ama de casa es el lector del libro.
¿Cómo recibe el Pulitzer?
Yo soy el primer hombre homosexual que ha ganado el Pulitzer, y
Las horas, es el primer libro con caracteres homosexuales en ganarlo.
El Pulitzer en particular, se supone que debe recaer sobre un libro
que de alguna manera reflexione sobre lo que llaman "la esencia de
la experiencia americana", y la idea de que una obra donde aparezcan
personajes de sexualidad ambigua como la de Virginia Woolf "entre"
dentro del concepto de lo que es la esencia de la experiencia americana,
pienso que es algo positivo. Con estas palabras selló Cunningham nuestro
encuentro, y tras un estrechar de manos intercambiamos un "que te
vaya bien" tácito y taciturno. |
Michael Cunningham
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